Emprendedor vs. Empleado

Ligia Briz   @ligiabriz

Hoy más que nunca, ser emprendedor está de moda. Quizás se deba a que los millenials nos caracterizamos por ser más creativos y colaborativos, orientados a resultados y adictos al cambio. O quizás la era digital nos invita a alejarnos del modelo tradicional de empresa y, en consecuencia, a innovar con modelos como el co-working, las marcas personales y el comercio digital. Independientemente de cuál sea la razón, muchas empresas se están inclinando a contratar perfiles de emprendedores. Sin embargo, si eres un emprendedor ¿serás feliz trabajando en una empresa como empleado?

No me malinterpreten, no hay uno mejor que otro. Tanto el emprendedor como el empleado son personas trabajadoras y pueden ser muy felices; simplemente tienen características muy distintas. Un emprendedor no será tan eficiente ni tan feliz ocupando un puesto de empleado y viceversa. Por eso, te invito a leer estas 7 diferencias entre un emprendedor y un empleado, para que puedas descubrir con cuál te identificas.

  1. Manejo del tiempo. El emprendedor es dueño de su tiempo y, aunque todos soñamos con decir esto, significa que los resultados de su proyecto dependen del tiempo invertido. Puede que el emprendedor se imponga un horario, pero muchas veces invierte madrugadas, fines de semana, vacaciones y hasta tiempos de comida para conseguir resultados.
  1. Manejo del dinero. El emprendedor es un administrador y financiero nato. Conoce la diferencia entre gastar e invertir, ahorrar y guardar. Aunque gane mucho dinero con una venta, no lo mal gasta, porque conoce que así como hay ‘épocas de vacas gordas’ vendrán también ‘épocas de vacas flacas’. Además, separa sus ingresos y gastos personales de los de su emprendimiento. Al principio, tendrá que sacrificar los primeros por los segundos, pero confía en que esa inversión traerá frutos.
  1. Tolerancia al fracaso. Puedes reconocer a un emprendedor cuando los fracasos de sus proyectos no lo destruyen, sino que lo hacen más fuerte. El emprendedor sabe que cada fracaso es una oportunidad de aprendizaje, una experiencia para mejorar. Está acostumbrado a recibir críticas constructivas y algunas destructivas, a escuchar opiniones negativas del tipo ‘nunca lo vas a lograr’, ‘nadie lo ha hecho’ o ‘mejor búscate un trabajo estable’. Si un cliente rechaza su primer prototipo, no se decepciona y renuncia a su sueño; por el contrario, regresa a su taller u oficina a mejorarlo e intentarlo de nuevo.
  1. Menos problemas, más soluciones. El emprendedor no vende un producto o servicio; vende soluciones a los problemas de sus clientes. Esto le permite disminuir costos, aumentar la efectividad y conseguir resultados satisfactorios. De esta actitud hay innumerables ejemplos, uno de ellos es el caso de Estados Unidos que invirtió millones de dólares en la creación del Zero Gravity Pen para que los astronautas pudieran escribir en un estado de gravedad cero, cuando la URSS mandó a sus astronautas con un lápiz. Concentrarse en la solución y no perder tiempo en el problema es una actitud innata del emprendedor.
  1. Adicto al cambio. El emprendedor tiene una severa adicción: el cambio. Nunca está conforme, siempre busca mejorar su producto o servicio, la imagen, la estrategia de marketing, aumentar las ventas, buscar nuevos nichos de mercado, emprender nuevos proyectos, etc. Por esta razón, no encontrarás a un emprendedor que esté satisfecho con un horario y un salario fijo, porque su motivación es la mejora constante y los retos que se proponga superar.
  1. Pitcher estrella. Las ventas y el emprendimiento van de la mano. El emprendedor es el mejor vendedor, por excelencia, aunque no venda a través de las tradicionales técnicas de ventas. El emprendedor, por tanto, deleita a quien lo escucha con sus mejores técnicas de Pitch, porque ni el vendedor más talentoso podrá competir con un emprendedor a quien le apasiona su proyecto y sabe
  1. Ejecución. Todos tienen buenas ideas, pero pocos las ejecutan. Esta fórmula es la que identifica a los emprendedores: 10% planificación + 90% ejecución. Dentro del 10% de planificación encontramos herramientas esenciales para un emprendedor, como el Business Model Canvas, las herramientas de Design Thinking y muchas más; pero todo esto se quedaría en papel si el emprendedor no las ejecutara. Por eso, ves al emprendedor haciendo entrevistas a sus potenciales clientes, mostrando prototipos de su idea, adaptándolo a la retroalimentación, invirtiendo dinero en imagen, saliendo a vender, desvelándose y esforzándose por su emprendimiento.

En conclusión, no te limites a ser empleado o emprendedor, explora tus habilidades y descubre qué es lo que te apasiona. Cuando lo encuentres, no dejes de luchar por ello.