¿Alguna vez has tenido uno de esos días en los que sientes como si corrieras en el hielo? Te apresuras para llegar a tu destino presionado por el tiempo y aun así no llegas a ningún lado. Odiaba sentarme en mi escritorio y ver pasar cuatro horas sin terminar nada importante. Es increíble lo ocupado que alguien se puede sentir sin siquiera ser productivo.

¿Qué tal si te dijera que puedes hacer más cosas en 15 minutos que en toda la tarde? Es verdad y posible, la productividad depende de una palabra: intencionalidad. Te compartimos algunos consejos para que aproveches los 15 minutos más productivos de tu día.

1. Bloques de 15 minutos de tu tiempo. No importa dónde o cuándo, sólo necesitas 15 minutos de tiempo completamente ininterrumpido.

2. Determina cuál sería el mejor uso de ese tiempo. No arregles papeles o revises tu correo. Ve por la calidad. Sigue el modelo de Stephen Covey (mi libro favorito) y elige el hábito dos (importante pero no urgente). Encuentra algo que haga un verdadero impacto pero que nadie tenga una pistola en tu cabeza para que lo hagas. En un experimento:

– Una persona usó su tiempo para hacer notas de agradecimiento.
– Otra lo usó para prepararse para una junta que iba tener un posible cliente.
– Otra para planear una salida romántica con su esposo.

3. Haz que ese tiempo productivo sea único.

Esto significa olvidar el teléfono, Facebook o las distracciones de cualquier tipo. Hazles saber a las otras personas que estás en una zona de “no molestar”..