Como profesional en Ventas, y como una persona apasionada por esta hermosa profesión, siempre ha sido un deseo y un reto lindo para mi, enseñar a mi hijo a vender. ¿Te has planteado alguna vez esto, el querer enseñar a tus hijos a vender?

Si todavía no te has puesto a pensar en este tema, o si ya tienes la idea, dando vueltas en tu cabeza, aquí te doy a conocer 11 razones poderosas para enseñar a tus hijos a vender.

Estas razones, fueron expuestas por mi amigo Cris Urzúa, para prestigiosos medios como Forbes, y hoy las hago conocer aquí, para la Comunidad de Emprendices.

1. Le dirán adiós al Salario Fijo

Los niños que aprenden a vender, no bajarán sus deseos al nivel de sus ingresos, sino que subirán sus ingresos al nivel de sus deseos.

¿Te imaginas cómo se desenvuelve un niño que a su corta edad, ya negocia, ya pone en debate sus ideas, y sabe donde quiere llegar en cada conversación?

Hay muchas lecciones para los niños: adquieren seguridad, coraje, empoderamiento y aprenderán a crear cosas de la nada.

2. Sin miedo al rechazo

Cuando somos pequeños, normalmente no nos importa que nos digan “NO”, pero a medida que nos vamos desenvolviendo en la Sociedad, estos NOs se van volviendo cada vez más importantes y nos pesan mucho, nos estancan, nos frustran. Llegamos a tenerle inclusive pavor al rechazo.

En cambio, con los niños que aprenden a vender, esto no pasa. Ellos aprenden a manejar el rechazo, como parte natural de la vida y lo mejor. Le estás enseñando a tu niño a no rendirse, a no darse por vencido, a levantarse después de cada caída, le estás enseñando a que después de un NO, hay un SÍ muy valioso, principio clave en las ventas.

3. Estarán aptos para negociar la vida que deseen

Un niño que sabe vender, luchará por sus sueños. No dependerá de la aprobación de los demás para seguir adelante. Simplemente lo querrá y luchará para conseguirlo. Saben que ellos han venido al mundo para conseguir de éste, lo que le pidan. Y en esos altos estándares se manejan, viven y disfrutan.

4. Sea la profesión que elijan, ante todo serán líderes

Los niños tienen grandes potencialidades para ser líderes. Se sobre ponen rápidamente a los obstáculos, tienen una gran capacidad para hacer realidad lo que imaginan. Y esto, ha sido una de las principales características de los grandes líderes del mundo. ¿Se acuerda de Martín Luther King y el inicio de su discurso: “tengo un sueño…”?

Los niños viven esto, todo el tiempo. Y mucho más, los niños emprendedores y vendedores.

5. Nunca les faltará trabajo

En toda empresa, cuando hay recorte de personal, los primeros en despedir son las personas que realizan trabajos administrativos / operativos. Casi nunca despiden a sus mejores vendedores, o si los despiden, siempre estará la competencia lista para recibirlo con los brazos abiertos.

6. Se automotivan y se tienen mucha confianza

Un niño que empieza a vender desde pequeño, empieza a superar retos, a romper más fácilmente las creencias limitantes sobre el dinero, sobre el éxito, y sobre cuestiones trascendentales de la vida.

7. Se comerán el mundo (literalmente)

No habrá barrera que los limite para ir tras de sus sueños. En su mente, estarán presentes todo el tiempo, los recuerdos de sus pequeños éxitos en las ventas diarias y esto se convertirá en un combustible para que, más adelante tu niño salga a comerse el mundo.

8. Conocerán el poder de ayudar a los demás

Los niños que saben vender, desarrollan la habilidad de la empatía, la capacidad de ponerse en el lugar del otro. Tendrán siempre en mente que ayudar a los demás, es la mejor manera de vender y, principalmente, es la mejor manera de vivir.

9. Valorarán las cosas por el esfuerzo que conlleva

Aprenderán desde pequeños, a obtener su propio dinero y a manejarlo inteligentemente, porque saben (consciente o inconscientemente) el esfuerzo que conlleva llevar el pan diario a casa. Sabrán desde pequeños que el dinero no crece en los árboles.

10. Aprenderán a valorar su tiempo y le darán un precio justo a su hora de trabajo

Al educar un niño vendedor-emprendedor, estarás educando una persona segura de sí misma, que está consciente de cuánto vale su tiempo y su trabajo, y sabrá principalmente cómo hacer para que los demás perciban ese valor. Nada más hermoso que ver a tu hijo, desenvolverse seguro en la vida, caminando firmemente desde sus primeros años.

11. Te darán las gracias toda la vida

Y te hablo por experiencia propia. Desde niño vendí masitas, gelatinas, empanadas, periódicos. Emprendía haciendo dibujos para mis compañeros. Y créeme que es lo que más agradezco a mis padres.

Luego vinieron mis estudios profesionales, la venta de carros, servicios financieros, productos tecnológicos, y todo esto lo viví y lo vivo como algo natural y como lo más hermoso de la vida.

Y aquí, quisiera retomar la historia que te mencioné al principio. De este deseo de enseñar a mi hijo a vender, hay un miedo de no saber cómo hacerlo, de no saber por dónde empezar.