En las décadas de 1960 y 1970, los gobiernos latinoamericanos fueron gastando y endeudándose cómo consecuencia de la creencia en la filosofía keynesiana de impulsar el crecimiento por medio del gasto público deficitario. A principio de los setenta, la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) coludió para subir los precios de petróleo. Sus ganancias dispararon y las pusieron a disposición de los mercados financieros globales, los famosos petrodólares. Mucho financiamiento se fue a las deudas soberanas de los países latinoamericanos, cuando la región crecía a tasa promedio anual de 5.45% durante los años 1961-1969 y 6.05% 1 durante el intervalo de tiempo de 1970-79.

A pesar de la subida inicial en los precios de petróleo, los países latinoamericanos se beneficiaron de los préstamos baratos, y se siguieron endeudando. Luego, afinales de los setenta, los precios de petróleo volvieron a subir repentinmente. De 1978 a 1979, los precios promedio anual de petróleo crudo, en términos de dólares por barril, crecieron en términos nominales un 68%, y otra vez un 49% de 1979-1980. 2 El mundo entró en crisis económica. La contracción económica desaceleró la economía mundial. Su ritmo de crecimiento anual más bajo registrado en el periodo 1981-1983 fue de 0.696%. Para los países avanzados esta cifra bajó a una tasa de crecimiento económico real de 0.205%.

Latinoamérica sufrió una tasa de decrecimiento en ese periodo de tiempo de -2.794%, como región entera (una severa contracción). Los efectos fueron variados. Brásil tuvo una contrac- ción anual de -4.4%, Argentina una de -5.744%, Méico, una de -3.486% y Venezuela una de -9.856%. 3 La desaceleración económica ocasionó que los precios de los commodities exportados por la región cayeran, golpeando aun mas sus economías en decrecimiento.

Regresando a principios de los ochenta, llegó a tal punto la situación que se generó el temor que muchos países latinoamericanos tendrían que suspender sus pagos de servicio de la deuda soberana. Cuando México anunció en 1982 que no podía cumplir con sus obligaciones de deuda externa, se redujeron los flujos de crédito hacia la región, donde buena parte de la deuda era a corto plazo, 4 por lo que se tenía que pagar de inmediato. El temor era que las grandes economías latinoamericanas caerían en impago. El Fondo Monetario Internacional, los bancos centrales y privados, y el Departamento de Tesoro de EE.UU. se movieron para rescatar a las economías la Wtinoamericanas. 5 El rescataje vino con condiciones de aplicar importantes reformas estructurales, que se han denominado las reformas neoliberales, las cuales se resumen en el famoso Consenso de Washington. 6

El Consenso de Washington consistía en las siguientes 10 políticas económicas:

  • Certeza jurídica para derechos de propiedad privada
  • Liberalización comercial
  • Liberalización de la inversión extranjera directa (IED)
  • Privatización de monopolios estatales Disciplina fiscal
  • Reforma fiscal, ampliando la base tributaria y adoptando tasas impositivas marginales moderadas
  • Priorización de la inversión pública en educación, salud primaria e infraestructura.
  • Tipos de interés moderados, establecidos por el mercado 
  • Tipos de cambio estables, establecidos por el mercado
  • Desregulación, en cuanto a regulaciones que impiden la competencia, pero preservando las regulaciones que protegen la seguridad, el medioambiente, el consumidor, y la solidez del sistema financiero. 7,8

El Consenso de Washington fue y siempre ha sido bastante impopular en América Latina. Sin embargo, eso fue por el nombre Washington lo vincula en las mentes de la intelectualidad latinoamericana con el imperialismo yankee, porque por algo le dicen también consenso.

Cada una de las políticas propuestas conforman lo que economistas generalmente aceptan como condiciones necesarias, aunque no necesariamente suficientes, para lograr el desarrollar. Tampoco, su primer cometido fue ese, fue sanar las finanzas públicas y la situación monetaria de los países latinoamericanos. Este cometido se logró. Cuando pegó la crisis 2008-2009, los países latinoamericanos tenían bajos déficits fiscales, bajas deudas públicas, in ación moderada, y sólidas reservas internacionales, lo cual les permitió resistir mejor la crisis y recuperarse de ella mejor que los países desarrallodas que no siguieron sus propias lecciones.

Por Nicholas Virzi

 

 

1 Datos del Banco Mundial. World Development Indicators. Base de datos disponible en línea: http://databank.worldbank.org/data/reports.aspx?- source=world-development-indicators#. Consultado el viernes, 16 de junio, 2017. 2 Cálculos propios en base a datos tomados de In ationdata.com. Véase McMahon,Tim. 2015. Historical Crude Oil Prices. In ationdata.com. https://in ationdata.com/In ation/In ation_Rate/Historical_Oil_Prices_Table.asp. Con- sultado el viernes, 16 de junio, 2017. 3 Datos del Banco Mundial. World Development Indicators. Base de datos disponible en línea: http://databank.worldbank. org/data/reports.aspx?source=world-development-indicators#. Consultado el viernes, 16 de junio, 2017. 4 En México, en 1982, la deuda a corto plazo componía casi 32% de la deuda externa total. En Colombia, la cifra superaba el 31%, y en Argentina, el 36%. En Venezuela esta cifra casi alcanzabe el 53%. Datos del Banco Mundial. World Development Indicators. Base de datos disponible en línea: http://databank.worldbank.org/data/reports.aspx?source=world-development- in- dicators#. Consultado el viernes, 16 de junio, 2017. 5 Sims, Jocelyn and Jessie Romero. 2013. Latin American Debt Crisis of the 1980s. Federal Reserve History, e Federal Reserve System of the United States. 22 de noviembre, 2013. Véase https://www.federalreservehistory.org/essays/latin_american_debt_crisis. Con- sultado el viernes, 21 de julio, 2017. 6 Williamson, J. (2004). e Strange History of the Washington Consensus. Journal of Post Keynesian Economics, 27(2), 195-206. Retrieved from http://ezproxy.ufm.edu:2052/stable/4538920. Consultado el viernes, 21 de julio, 2017. 7 Williamson, John. Democracy and the Wash- ington Consensus. World Development. Vol. 21, No. 8. (Aug. 1993), 1329-1993. 8 Williamson, J. (2004). e Strange History of the Washington Consensus. Jour- nal of Post Keynesian Economics, 27(2), 195-206. Retrieved from http://ezproxy.ufm.edu:2052/stable/4538920. Consultado el viernes, 21 de julio, 2017.