Por el ámbito en donde me desenvuelvo tengo la oportunidad de hablar con personas de distintas edades y posiciones socioeconómicas y hay distintas opiniones respecto a lo que es ser un emprendedor pero la mayoría coincide en que es alguien que presenta un producto y/o servicio “nuevo” y que está incursionando en el mercado con el fin de transformarlo y convertir su idea en una empresa. Pero además surge con esto una lista de características que estos individuos poseen, características que los diferencian del promedio, dentro de las que resaltan que son apasionados, toman riesgos, piensan “fuera de la caja” y son innovadores. Para mi ser innovador no se trata de inventar el agua azucarada, más bien se trata de hacer algo mejor con ella. Se trata de ver las necesidades que tiene el mercado donde te quieres desarrollar y convertirlas en oportunidades, lo cual es una de las mejores lecciones que mi padre me ha dado como emprendedor exitoso y visionario que es él ¡un maestro!. Desde pequeño supe que quería ser cocinero y me esforcé a temprana edad para conseguirlo y hacerlo de la mejor manera.

Por lo que me fui a Le Cordon Bleu de Perú a estudiar cocina y luego me especialicé en vinos en Argentina. Pero al graduarme y luego de trabajar en varios restaurantes, tanto fuera como dentro del país, se me presentó la oportunidad de hacer “algo diferente” y que además me permitía combinar mis pasiones (la cocina y el vino) con los proyectos que desarrolla mi familia. Y como dije anteriormente, no se trataba de inventar el agua azucarada sino trataba de mejorarla.

Por lo que trabajamos sobre las necesidades que teníamos nosotros como empresarios y nos dimos cuenta que eran las necesidades de mucho, nos dimos cuenta que Guatemala carece de espacios de trabajo que como empresa/empresario puedas rentar por un periodo corto de tiempo, ya sea para tener una capacitación o hacer una presentación de negocios como también celebrar un aniversario de la empresa o hacer un lanzamiento de un producto nuevo. Las opciones son muy limitadas y muchas veces no cumplen todas las necesidades que puedas tener.

El emprendimiento es el tema de moda en los últimos años. Es de lo que se habla en las universidades y en el mundo de los negocios.

Y es así como nace el Centro de Convenciones K’abel, que es un espacio con tecnología de punta, un ambiente privado, seguro y elegante y acompañado de la calidad de servicio y alimentación Gourmet que te puede ofrecer un restaurante Top, ya que todos sabemos que la mejor forma de cerrar un negocio es acompañado de una buena comida.

Pero no se trata solo de brindar un servicio más, se trata de ir hasta los últimos detalles para que la experiencia sea totalmente diferente. Por lo que nos preocupamos por el origen de cada uno de los productos que ofrecemos y es por esto que sembramos de forma orgánica cerca del 80% de los vegetales que utilizamos, producimos varias de las carnes y lácteos que ofrecemos y además personalmente selecciono todos los demás productos que acompañan la experiencia para que la actividad sea un éxito, como es el maridaje perfecto entre la comida y las bebidas.

Esto solo se alcanza entendiendo la fuerza de las relaciones comerciales y las alianzas con empresas y que sugieran la misma innovación y creatividad en un ámbito de tradición y calidad que dan como resultado extraordinarios productos, como lo es un buen vino o un genial whisky. Whisky’s con una concepción de innovación y emprendimiento que provienen de historias que inspiran, como la de los hermanos James y Jhon Chivas que fueron pioneros en crear un producto exquisito y lleno de posibilidades en un escenario remoto y desconocido. La materialización de lo que es arriesgarse y aprovechar una oportunidad y/o necesidad del medio donde se desarrollaron.

Solo queda mencionar que para alcanzar los sueños y metas que uno se propone se requiere de esfuerzo y pasión por lo se hace, pero además de convicción y seguridad que se está haciendo de la mejor manera.

Escrito por Diego Jarquín