En la vida, hay muchas decisiones que tenemos que tomar y dichas decisiones marcan el resto de nuestra vida. Una de esas decisiones es el elegir si deseamos emprender un negocio propio o por el contrario queremos trabajar para una empresa. Muchas veces estas decisiones marcan el rumbo de una vida y para algunos la idea de “ser empleado” y no “emprendedor” suena a una derrota.

Hoy vengo a cambiarte un poco la concepción que existe acerca de ser un empleado, pues generalmente hay nociones que nos ayudan a pensar que la mejor opción es siempre emprender y suena a poco alentador el pensar en trabajar para alguien más. Hoy vengo a exponer muchas ventajas que te ofrece el trabajar en el mundo corporativo, ventajas que a lo mejor no has visto y que pueden motivarte a esta linda aventura.

En este mundo corporativo podemos poner en práctica el dicho “aprender de los mejores” ya que por lo general nos rodeamos de profesionales que tienen mucha más experiencia en otras áreas de negocio y podemos empezar a aprender de forma holística sobre el negocio (algo que nos ayuda a tener un crecimiento integral).

Para trabajar en este mundo, tienes que dejar de pensar en el “yo” y empezar a pensar en el “nosotros”, pues formas parte de un equipo y el equipo va antes que los mismos individuos que lo componen. Sin duda el trabajar en corporaciones te dará las ventajas de aprender a trabajar en un verdadero equipo, em- pezar a creer en los equipos de trabajo y a fomentar así ese día a día laboral lleno de victorias en conjunto.

Para empezar cabe destacar que es posible y realmente satisfactorio el alcanzar sueños propios y metas personales de la mano de una corporación. Es importante desmitificar la concepción de que siendo empleado nadie alcanza sus sueños, que siendo empleado nadie logra sus objetivos.

El mundo corporativo es altamente exigente, competitivo y a la vez cambiante. Es un entorno en donde la gente que nos rodea tiene mucha experiencia y a la vez un nivel de profesionalismo muy alto. Es por ello por lo que el mundo corporativo no es para todos, pues el ritmo de trabajo tan alto y la carga de proyectos varios de forma simultánea hace que los que en él trabajamos vivamos siempre intentado dar más de nosotros mismos, buscando con tareas diarias y victorias pequeñas alcanzar grandes metas (metas que se ganan como equipo, no de forma individual).

Para trabajar en este mundo, tienes que no tenerle miedo al cambio. Trabajar en el mundo corporativo te abrirá también la mente a nuevas culturas, a nuevos mercados y a nuevas experiencias. Sin duda el trabajar con grupos multiculturales procedentes de diferentes países es algo que nutre y de gran forma tu vida. La oportunidad también de trabajar fuera de las fronteras de nuestra hermosa Guatemala es algo que nos abre la mente hacia nuevas experiencias que nos ayudan a mejorar.

Para trabajar en este mundo, tienes que aceptar también sus responsabilidades. Es importante destacar que el mundo corporativo exige también de muchas responsabilidades, pues administramos capitales y recursos que no nos pertenecen.

Así también, esto nos obliga a tomar siempre en cuenta ciertas virtudes que debemos de poner en práctica de forma diaria para ser grandes profesionales. En mi experiencia podría destacar que la clave para poder contribuir de buena forma a las corporaciones es poniendo en práctica actitudes, dentro de las cuales podría destacar:

· Trata a la empresa como si fuera propia.

· Ser honesto, directo y claro.

· Trabajar ayudando e inspirando a mis compañeros.

· Contribuir a un ambiente agradable de trabajo con mi actitud.

· Estar dispuestos a siempre recibir retroalimentación sobre áreas de mejora.

No hay mejor maestro que la experiencia, y la experiencia de trabajo en una multinacional es algo que sin duda me veo obligado a recomendarle a todos aquellos que busquen enriquecer en todos los aspectos de su vida su formación integral como persona.

Escrito por Mario Acevedo