Con 38 años de edad, casada hace 11 años, con una hija llamada Alicia de 8 años. Es Licenciada en Administración de Empresas con Minor en Finanzas y posee un MBA con especialización en Mercadeo Estratégico. Por más de 20 años, laboró como Director Financiero, en un grupo de empresas Familiares.

Entre sus pasiones está la equitación, deporte que lleva practicando por varios años. Realiza la disciplina de Adiestramiento o también conocida como Doma Clásica. Los caballos son parte fundamental en su vida, más bien los denomina como sus otros hijos. Tanto ella como su familia, disfrutan del deporte en el cual les permite relajarse y al mismo tiempo ejercitarse, no solo del cuerpo sino de la mente. Isa Herbruger está involucrada activamente en el colegio de su hija y asiste con ella a sus clases extra curriculares.

Es actualmente la Presidenta de Fundecán (Fundación de Amigos Contra el cáncer) y forma parte de un grupo de apoyo a sobrevivientes denominado “Survivors” que fundaron junto con otra amiga sobreviviente al cáncer, en el año 2013. Sobre estos proyectos, logros y más conversamos con Isa Herbruger.

¿Cómo se dio cuenta de su enfermedad? Por medio de un auto examen común en mi casa, me descubrí una pequeña masa en el pecho izquierdo que me dolía un poco. Asistí al doc- tor quién me envió a realizarme un ultrasonido mamario y luego una biopsia del tumor encontrado. A los 10 días de realizada la biopsia, fui diagnosticada con Cáncer de Mama en Abril del año 2013 a mis 34 años. Me realizaron una mastectomía doble rad- ical en Mayo del mismo año y luego recibí tratamiento de ocho quimioterapias cada 15 días por un período de cuatro meses.

¿Cuál fue su reacción al enterarse? Al momento de recibir la noticia, fue algo totalmente inesperado, nunca me imaginé que a mi edad podía estar pasando por eso. Se tiene el mito de que el cáncer de mama afecta a mujeres mayores, o personas con cierta exposición y demás, nunca a alguien joven con un estilo de vida saludable. Al haber asimilado la noticia, lo enfrenté con determinación o como comúnmente le decimos “tomé al toro por los cuernos”. Empecé a investigar de la enfermedad, los centros médicos que me podían atender, los médicos especializados, los distintos tratamientos y todo lo que estaba relacionado con el cáncer para poder curarme a como dé lugar decidí empoderarme.

¿Qué fue lo más difícil de todo el proceso y cómo logró superarlo? Hubo varias cosas, tal vez la más dolorosa fue la realización que ya no iba a poder tener más hijos. Soy portadora del gen BRCA 1 que significa que mis probabilidades de desarrollar no solo cáncer de mama, sino cáncer de ovarios son sumamente altas. Por tal motivo en Enero 2014, decidí practicarme una Histerectomía y Salpingo-Ooforectomía. Los tratamientos de quimioterapia fueron terribles, la pérdida del cabello fue un tanto difícil también, imaginarme que hay personas que sufren de igual forma o peor , con mayores limitaciones, falta de recursos para los tratamientos, sin familiares que los ayuden y demás, no podía yo como persona, quejarme de absolutamente nada.

¿Qué enseñanza de vida le dio esta enfermedad? Veo al cáncer como una bendición en mi vida. No cambiaría absolutamente nada de lo pasado. Tomo la vida de una manera distinta, soy más relajada, aprendí que no poseo el control de las cosas y que debo entregar todo aquello que no está en mis posibilidades de resolver. Confío en Dios.

¿Qué consejo le daría a las personas que están pasando por lo mismo que usted pasó? El cáncer es una enfermedad que se combate con ACTITUD, se debe enfrentar de forma positiva.

¿Qué recomendaciones da usted a las personas para estar alerta ante esta enfermedad? Las historias deben de ser contadas. Debemos de eliminar los estereotipos y los tabús que existen en esta sociedad. Hacer conciencia en los auto exámenes rutinarios, (1 vez al mes) chequeos por medio de ultrasonidos a pacientes jóvenes y mamografías a mujeres may- ores de 40 años. El cáncer de mama es curable en un 99% si es detectado a tiempo.

¿Cómo esta enfermedad le cambió la vida? Puedo nombrar muchísimas cosas positivas, la primordial fue la cercanía y relación con Dios que no solo yo gocé, sino la de todos mis familiares y amigos. El poder estar eternamente agradecida que tuve la oportunidad de curarme, que obtuve un apoyo in- condicional de toda la gente que me quiere y hasta la que no me conocía. Así también que gracias al cáncer, he podido verle el lado positivo a todas las cosas, he conocido muchísima gente que lucha con este mal, que apoya a combatirlo y que existe una necesidad enorme de comunicarlo. A consecuencia de esta enfermedad, conocí a Fundecán y el magnífico grupo de mujeres que lo compone, quién no sólo me ha realizado como ser humano, sino que me ha permitido a diario, poder ayudar a personas directamente que están atravesando por esta enfermedad.

¿Qué significa para usted estar en Fundecán y poder ayudar a la gente que está en ese difícil proceso que usted vivió? Fundecán me ha permitido llenar de las carencias que sufren las mujeres guatemaltecas en el proceso de la enfermedad. Gracias a la Fundación, no sólo hemos logrado brindarle el apoyo económico para los tratamientos, sino hemos desarrollado las campañas de concientización más grandes en el país. Con la campaña de “Donación de al Pelo” y la colaboración de la marca Olmeca, hemos unido a miles de guatemaltecas y guatemaltecos en el interior del país, así como en la capital, que donaron su cabello voluntariamente. Hace 3 años que ini- ciamos esta campaña, hemos hecho posible la entrega de más de 1,000 pelucas a niños y adultos que sufren la enfermedad. Estamos brindado prótesis de mama que las mismas pacientes elaboran, gracias a las recolecciones en colegios y universidades. Por medio de Fundecán y Agua Pura Salvavidas, mejoramos a finales del año 20167, las salas de quimioterapia y clínicas de consulta, a todos los pacientes de cáncer del Hospital General San Juan de Dios (50,000 anuales).